La justicia electoral de Brasil ordenó eliminar de las redes sociales publicaciones falsas sobre Nossa Senhora Aparecida, la virgen patrona del país, en medio de una polémica que domina las últimas horas de la campaña para las elecciones presidenciales del domingo, mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que sigue los comicios "muy de cerca".
El presidente izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, busca un cuarto mandato y se enfrentará el domingo al senador derechista Flávio Bolsonaro, de 45 años e hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, quien gobernó Brasil entre 2019 y 2022.
Los sondeos otorgan una ventaja a Lula en la primera vuelta y anticipan un balotaje el 25 de octubre, con un escenario de empate técnico entre los dos principales candidatos.
Ambos tenían previsto enfrentarse este jueves en un debate organizado por TV Globo, junto con otros candidatos presidenciales. Sin embargo, Lula decidió no participar y Flávio Bolsonaro canceló su presencia dos horas antes del comienzo del encuentro, con el argumento de que existía "censura".
"Acabo de tomar la decisión de no ir al debate de Globo debido a la censura impuesta al evento por el Tribunal Superior Electoral", escribió Flávio Bolsonaro en la red social X.
La corte electoral había establecido que TV Globo no podía dejar una silla vacía en el estudio para representar la ausencia de Lula ni permitir que los candidatos utilizaran el tiempo asignado a Bolsonaro para formular preguntas a un candidato que no estaría presente.
La controversia religiosa surgió la semana pasada, cuando se viralizaron publicaciones en redes sociales que afirmaban que, si llegaba al poder, Flávio Bolsonaro retiraría a Nossa Senhora Aparecida su condición de patrona de Brasil.
Las publicaciones se basaban en un proyecto de ley presentado en 2007 por un diputado conservador, sin vínculo directo con Flávio Bolsonaro. La iniciativa buscaba limitar el patronato a los católicos y fue archivada al año siguiente.
El candidato derechista negó las acusaciones y responsabilizó al gobierno de difundir "fake news".
El juez André Mendonça había ordenado el viernes retirar las publicaciones y las calificó de "notoriamente falsas". La decisión recibió el respaldo de la mayoría del Tribunal Superior Electoral durante una votación virtual.
Lula también se refirió a la controversia durante la campaña. "Meterse con Nossa Senhora Aparecida no es aceptable", declaró el presidente, quien mostró una imagen de la virgen durante un acto público y la besó durante una entrevista.
El asunto tiene especial presencia en la campaña por el peso de la figura religiosa en Brasil, donde los católicos son mayoría. Los sondeos ubican a este sector más inclinado hacia Lula. Los evangélicos, en cambio, constituyen una de las principales bases electorales de la familia Bolsonaro y no reconocen a Nossa Senhora Aparecida.
Lula "se ha aprovechado" de la polémica y, "en lugar de ser sincero, está recurriendo a una mentira artificial", afirmó a la AFP André Paschoal, un feligrés católico de 58 años en Rio de Janeiro.
En paralelo, la policía brasileña investiga lo que un juez del Supremo Tribunal Federal describió como una "aparente ola de ataques" contra imágenes religiosas. El magistrado mencionó la destrucción de imágenes de santos en iglesias de Salvador, en el noreste del país, y el ataque con un hacha contra una figura de Nossa Senhora Aparecida en una capilla de Mato Grosso, en el oeste.
(Con información de AFP)